No hace falta saber qué pedir. Cuéntanoslo como se lo contarías a un amigo. Con una nota de voz, medio Excel o una captura de pantalla nos basta, y te respondemos con un primer paso: lo que podría existir, un alcance, un precio y una fecha.
Alguien senior lee lo que nos mandaste y te hace las dos o tres preguntas que importan.
Dura treinta minutos y hablamos de quiénes son los usuarios, qué datos podemos tocar y qué cuenta como buen resultado. A veces nos la saltamos.
Te decimos lo que podría existir, con un alcance, un precio y una fecha, o te damos un "todavía no" honesto con lo que haríamos en tu lugar.